Dibujar mis sueños, es saber lo que quiero; pintarlos, es tener la seguridad de que los voy a alcanzar; y enmarcarlos, es el testimonio de que Dios siempre estuvo conmigo para lograrlos…
Enjugar mis sueños con los anhelos de mi infancia en esta etapa de mi madurez, es la manera en que puedo ver en el final de cada día, cada mes, cada año, como me acerco más a mi destino, a mi propósito en la vida, al compromiso que he hecho con Dios hacia la excelencia en todo lo que emprendo y en que mi estilo de vida será de inspiración para las actuales y futuras generaciones.
Sin los sueños, la existencia del ser humano carecería de sentido, es por eso que Dios le ha regalado a su perfecta creación la facultad de poder soñar y hacer realidad cada uno de esos deseos, no solamente a través del esfuerzo humano, más bien, Él se interpone en los mismos para que esa fantasía se convierta en una realidad.
En mi vejez, podre ver al fin una amplia galería de retratos, los cuales a través de sus dibujos con mucho color, podrán contar las historias de un Quijada que nunca dudo de sus sueños, en los cuales existieron tres principios: Amor, Pasión y Dios.
¿Y cuál es la garantía de que esto será una realidad y no solamente un joven que sabe fantasear? – Proverbios 16:3 Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán.






Buenisimo, super profundo, me ha tenido pensando todo el dia, retratando sueños, que profundo
Hernan G Guevara
Mayo 5th, 2010
Sí, está muy bueno.
Pablo
Mayo 6th, 2010
gracias estimados amigos… como escribió un dia Paulo Coelho: “Es justamente la posibilidad de realizar un sueño lo que hace que la vida sea interesante”
Billy Quijada
Mayo 6th, 2010